BIOINGENIERIA

 

La Bioingeniería considera la protección de suelos y aguas, de obras de infraestructura y la rehabilitación de áreas naturales, mediante la utilización de  especies vegetales que se adapten a las condiciones agroecológicas de la zona y que aceleren la recuperación del ecosistema, con el propósito de disminuir el impacto sobre el medio ambiente. Dos plantas que en nuestro medio cumplen con estas condiciones son el Vetiver y el Maní Forrajero

 

Estabilización Biotécnica hace  utilización combinada de materiales vegetales vivos y materiales y estructuras inertes; los materiales inertes incluyen una amplia gama de materiales como hormigón, guadua, madera, piedra, geotextiles y geomallas.

 

El Vetiver ha sido utilizado por siglos como una herramienta natural para el control de la erosión, estabilización de taludes, prevención y control de derrumbes de tierra, protección de obras y la rehabilitación de áreas degradadas y/o contaminadas. La popularidad del Vetiver se ha incrementado en las últimas décadas debido en parte a su baja relación costo: beneficio, también porque hay más información disponible para los ingenieros, por ser amigable con el medio ambiente y por considerarse como ingeniería “ligera”.

La Tecnología Vetiver fue primero usada en agricultura para el control de la erosión, estabilización de taludes, prevención de derrumbes de tierra y conservación del aguas, pero su verdadero impacto comenzó en la década de los 80s a raíz de la promoción hecha por el Banco Mundial, distribuyéndose alrededor del mundo, siendo ampliamente utilizado en obras de Bioingenieria

 

El Maní Forrajero, originario de la cuenca Amazónica, se empezó a utilizar como forraje asociado con las pasturas, pero gracias a su gran habilidad para cubrir el suelo, su adaptación a suelos pobres y degradados y su capacidad como mejorador de suelos ha venido siendo utilizado como cobertura en obras de Bioingenieria.